Playa del Carmen, Q. Roo.— La respuesta ciudadana a la vacunación extraordinaria contra el sarampión ha sido positiva y constante en Playa del Carmen, particularmente entre jóvenes adultos nacidos en la década de 1980. Sin embargo, la limitada apertura de módulos de vacunación por parte de la Secretaría de Salud de Quintana Roo y la Secretaría de Salud Federal ha provocado largas filas, tiempos de espera excesivos y una atención claramente insuficiente.
Actualmente, solo un módulo emergente opera en la ciudad: el instalado en el supermercado Walmart de la avenida 30 con calle 8, el cual resulta rebasado por la demanda diaria de decenas de ciudadanos que buscan aplicarse el refuerzo contra el sarampión.
Desde su apertura el pasado jueves, el módulo ha funcionado de lunes a viernes, de 8:00 de la mañana a 1:00 de la tarde, aplicando en promedio 350 dosis diarias, sin operar los fines de semana. A pesar del esfuerzo del personal de salud, la falta de recursos humanos ha generado tiempos de espera de hasta una hora y media por persona.

Ciudadanos de distintas edades han manifestado su disposición para cumplir con esta medida preventiva de salud pública, sin embargo, la ausencia de más puntos de atención ha comenzado a convertirse en un problema logístico que desincentiva la participación y pone en riesgo la cobertura necesaria.
Hasta el momento, no se ha autorizado la apertura de más módulos para la aplicación de la vacuna antisarampión en adultos en Playa del Carmen, a pesar de la evidente y creciente demanda, especialmente entre personas nacidas en los años 80.
Ante este escenario, urge que hospitales, clínicas de salud y unidades médicas públicas se sumen a la aplicación de la vacuna, así como la instalación de más módulos en espacios públicos, para garantizar una atención ágil, digna y accesible a la población.
La prevención del sarampión no solo es una responsabilidad individual, sino una estrategia colectiva de salud pública, por lo que ampliar la cobertura y la infraestructura de vacunación resulta fundamental para proteger a la comunidad.


