Quintana Roo.– Los posibles impactos ambientales asociados a la infraestructura del Tren Maya fueron expuestos a dos legisladoras demócratas de Nueva York durante un recorrido por cenotes y cuevas de la Península de Yucatán, organizado con la participación de colectivos ambientalistas.
Las asambleístas Karines Reyes y Emerita Torres realizaron la visita la semana pasada y conocieron de primera mano las preocupaciones de organizaciones como Selvame del Tren y Cenotes Urbanos, cuyos integrantes expusieron las afectaciones que, desde su perspectiva, enfrenta el sistema de cuevas, cenotes y selva de la región.
Roberto Rojo, biólogo y espeleólogo de Cenotes Urbanos, consideró que el recorrido permitió mostrar a representantes de otro país una problemática que, aseguró, trasciende las fronteras.
El especialista sostuvo que los impactos ambientales de la región deben analizarse desde una perspectiva global, bajo la premisa de que los ecosistemas no reconocen límites políticos entre países.
Colectivos buscan llevar el tema a escenarios internacionales
Rojo recordó que, desde su perspectiva, existe decepción entre integrantes de los colectivos por la falta de avances que han observado a nivel nacional y por lo que consideran acciones contrarias a la protección ambiental.
Ante ello, planteó la necesidad de llevar las preocupaciones ambientales a espacios internacionales, particularmente cuando consideran que los impactos de proyectos y fenómenos ambientales ya tienen dimensiones regionales.
Como ejemplo mencionó el sargazo, cuya dinámica se origina en el Atlántico y puede desplazarse hacia el Caribe, afectando distintos territorios independientemente de sus fronteras.
El integrante de Cenotes Urbanos señaló que continuarán participando en foros internacionales a los que sean invitados, con el propósito de compartir la experiencia que, según dijo, enfrenta actualmente el Caribe mexicano y buscar que situaciones similares puedan evitarse en otras regiones.

Buscan mayor presión internacional
Para Roberto Rojo, la visita de las legisladoras estadounidenses puede contribuir a generar presión para que las autoridades mexicanas dimensionen las problemáticas ambientales señaladas por los colectivos.
El activista consideró que esta presión no tendría que limitarse a las autoridades mexicanas, sino involucrar también a representantes de otros países ante el carácter regional y global de diversos fenómenos ambientales.
Asimismo, expresó su expectativa de que las autoridades nacionales realicen recorridos similares para conocer directamente las condiciones de la selva, cenotes y cuevas de la región, y mencionó particularmente a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
Los colectivos sostienen que el debate ambiental en torno al Tren Maya debe observarse más allá de una problemática local, debido a la interconexión de los ecosistemas y a la posibilidad de que sus efectos trasciendan las fronteras.
Las afirmaciones sobre daños ambientales y posibles incumplimientos de la legislación corresponden a los colectivos participantes y a sus integrantes; su alcance y responsabilidad deben ser determinados por las autoridades competentes mediante las evaluaciones y procedimientos correspondientes.

