Playa del Carmen, Quintana Roo, 24 de marzo de 2026. — La Selección de Portugal arribó la noche de este martes a Playa del Carmen en medio de un fuerte operativo de seguridad, como parte de su preparación para el partido amistoso ante la Selección Mexicana de Futbol, programado para este sábado en la reinauguración del Estadio Azteca.
Sin embargo, la gran ausencia que marcó su llegada fue la del astro portugués Cristiano Ronaldo, quien no formó parte del contingente que aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Cancún alrededor de las 20:00 horas.
Seguridad reforzada y logística mundialista
Desde temprana hora, elementos de la Guardia Nacional y autoridades de los tres niveles de gobierno implementaron un operativo especial para resguardar el traslado del equipo europeo.
El conjunto luso se hospeda en el exclusivo Fairmont Mayakoba, complejo de lujo que ha sido considerado por la FIFA como punto estratégico por su conectividad e infraestructura, y que además servirá como campamento para otras selecciones durante el Mundial.
Este despliegue forma parte del llamado “Plan Kukulkán”, estrategia integral de seguridad que incluso contempla protocolos de detección de riesgos mayores.

Agenda en el Caribe Mexicano
De acuerdo con el itinerario oficial de la federación portuguesa:
- Miércoles: entrenamiento a las 18:00 horas
- Jueves: conferencia de prensa al mediodía y entrenamiento vespertino
- Viernes: última práctica y traslado nocturno a Ciudad de México
El equipo viajará posteriormente hacia la capital del país para el encuentro del sábado, donde se enfrentará a México en el renovado estadio mundialista.
Expectativa por duelo internacional
El partido, programado para las 19:00 horas, forma parte de la preparación de ambas selecciones rumbo a sus compromisos internacionales, generando alta expectativa entre la afición.
La ausencia de Cristiano Ronaldo ha generado conversación entre seguidores, aunque se espera la participación de otras figuras del fútbol europeo en este encuentro.
Playa del Carmen, en el mapa global
La llegada de la selección portuguesa posiciona a Playa del Carmen como un punto estratégico dentro de la logística internacional del fútbol, en el contexto previo a la Copa del Mundo organizada por México, Estados Unidos y Canadá.

