Playa del Carmen, Quintana Roo.— El proceso para regularizar la colonia San Judas Tadeo comenzó formalmente este viernes, luego de que el Cabildo de Playa del Carmen turnara a comisiones edilicias el estudio de la donación de un polígono de 33 hectáreas al Ayuntamiento, una medida que podría brindar certeza jurídica a cerca de 5 mil habitantes.
El expediente será analizado por las comisiones unidas de Hacienda y de Desarrollo Urbano, que deberán revisar las condiciones del polígono correspondiente a la Parcela 168, propiedad del Ejido Playa del Carmen.
Agustín Aguilar Méndez, síndico municipal y presidente de la Comisión de Hacienda, explicó que la parcela cuenta con 77 hectáreas, de las cuales se plantea separar el polígono de 33 hectáreas correspondiente a San Judas Tadeo para su donación al municipio.
“Esta parcela cuenta con 77 hectáreas, de las cuales dividiremos un polígono de 33 hectáreas, que corresponde a San Judas Tadeo, para que sea entregado en donación al municipio”.

De concretarse el procedimiento, el Ayuntamiento podría convertirse en propietario de la superficie y avanzar posteriormente en la regularización de mil 300 lotes, además de la escrituración de tres avenidas, de acuerdo con lo explicado por el síndico.
Regularización abriría la puerta a inversión pública
Uno de los efectos más relevantes del proceso sería que, una vez que el municipio tenga certeza sobre la propiedad de la superficie, pueda realizar inversiones en infraestructura y servicios dentro de la colonia.
Aguilar Méndez señaló que la escrituración de las tres avenidas permitiría posteriormente inyectar recursos públicos, mientras que la regularización de los lotes representaría un paso hacia la certeza jurídica de las familias que actualmente viven en el asentamiento.
“Ya como propiedad municipal, podemos escriturar las tres avenidas, para así inyectarles inversión, al igual que los mil 300 lotes que serán regularizados”.
El funcionario también reconoció al Ejido Playa del Carmen y a su comisariado, Cecilio Puc, por la decisión de donar la superficie al municipio.
El desafío de regularizar asentamientos irregulares
El caso de San Judas Tadeo forma parte de una problemática que, de acuerdo con el Ayuntamiento, se ha arrastrado durante varias administraciones y que involucra a familias que habitan en asentamientos sin certeza jurídica.
La administración de la presidenta municipal Estefanía Mercado ha planteado como parte de su política urbana no permitir nuevas invasiones, al mismo tiempo que busca avanzar en la regularización de quienes ya se encuentran establecidos en asentamientos irregulares.
Aguilar Méndez sostuvo que la estrategia busca evitar que la necesidad de vivienda sea utilizada para generar negocios ilegales o esquemas de presión sobre las familias.
“Nuestra presidenta municipal tomó una decisión muy firme al señalar que ya no permitiremos más invasiones”.
El síndico calificó el antiguo modelo de invasiones como una práctica vinculada, según su postura, con intereses políticos y actos de corrupción.
Estas declaraciones corresponden a la posición expresada por el funcionario municipal durante la entrevista y no constituyen por sí mismas una acreditación judicial de hechos de corrupción.


Comisiones deberán revisar el polígono
El siguiente paso será la revisión del expediente por parte de las comisiones unidas de Hacienda y Desarrollo Urbano.
Aguilar Méndez adelantó que se pondrá especial atención en la delimitación del polígono de 33 hectáreas que se pretende incorporar al patrimonio municipal.
“En las comisiones unidas tendremos mucho cuidado en la revisión del polígono que pasará a manos del municipio, pues eso significa servicios dignos y áreas de esparcimiento para miles de familias”.
La eventual donación y posterior regularización deberán avanzar conforme a los procedimientos administrativos y jurídicos correspondientes.
Por ahora, el dato concreto es que San Judas Tadeo entra formalmente a una ruta de regularización, con un proyecto que contempla 33 hectáreas, alrededor de mil 300 lotes y un universo estimado de cerca de 5 mil habitantes.
El reto será que este proceso concluya en certeza jurídica, infraestructura y servicios públicos efectivos para las familias que habitan la colonia.

